jueves, 20 de noviembre de 2014

Clasificación de los meteoritos

  Aunque hay diversas clasificaciones, una de las más importantes es la que recoge 
los aspectos de composición y procedencia  de los meteoritos.
  En esta división podemos encontrar:


  1) Primitivos:

  Es el material más primitivo de nuestro sistema solar (tienen varios 
miles de millones de años) que se han mantenido prácticamente inalteradas desde 
que se formaron, es decir, nunca han sufrido procesos de fusión o diferenciación. 
Se cree que se formaron por condensación directa de la nébula solar y a partir de 
ellas se formaron los cuerpos de nuestro sistema solar. Es decir, estos meteoritos 
son muchos más antiguos que las rocas que componen nuestro planeta, por lo que 
pueden darnos información sobre la composición y los procesos físico-químicos que 
se dieron en el Sistema Solar primitivo. Los meteoritos primitivos constituyen el 86% 
de los meteoritos encontrados.
  En general, estos meteoritos se denominan condritas porque en su estructura 
encontramos mayoritariamente una amalgama de esférulas vítreas de naturaleza 
ígnea que se denominan cóndrulos. 
  Los procesos que calentaron los materiales primigenios para fundirlos y así crear los 
componentesde las condritas fueron muy variados y posiblemente fueron variando 
con el tiempo. Por un lado, el Sol recién nacido era fuente de intensos campos 
magnéticos, de un flujo continuo de partículas de radiación electromagnética muy 
energética.
 Existen diferentes clases de condritas  debido a que no todas ellas poseen materiales 
inalterados cuyos componentes sean completamente representativos de los materiales 
primigenios, pues buena parte de ellas sufrieron algún tipo de alteración en sus cuerpos 
progenitores.

  Las condritas ordinarias

  Son las condritas más comunes que han llegado hasta la Tierra. En su composición 
encontramos hierros y silicatos. Suelen proceder de asteroides pequeños y se 
clasifican por su composición proporcional de hierro.



Condrita NWA 869.

 
















Las condritas de enstatita

  Meteoritos rocosos formados principalmente por un mineral denominado enstatita 
MgSiO3. No son muy abundantes, pero constituyen los minerales fósiles a partir de 
los cuales se formó la Tierra, ya que su composición es la más similar que existe entre 
los meteoritos a la de nuestro planeta. Por ello los científicos creen que una combinación 
de estos meteoritos dieron lugar, por agregación, a los embriones constitutivos 
de la Tierra. De esta teoría también se puede deducir su escaso número: tan sólo unos 
pocos bloques se habrían dispersado de la región de formación de los planetas terrestres 
hacia el cinturón principal y desde allí, nos llegarían a cuentagotas.




Condrita de enstatita (EH5) Saint Sauveur.










 Las condritas carbonáceas:

 Las condritas carbonáceas también son conocidas como condritas C, y representan 
el 5% de las condritas caídas. Se caracterizan por la presencia de 
compuestos de carbono, incluidos los aminoácidos. Tienen la proporción más alta de 
compuestos volátiles, por lo que se considera que son las que se han formado 
más lejos del Sol. Una de sus características principales es la presencia de agua, o 
de minerales alterados por ella. Así, que podemos deducir que se formaron más 
allá de la línea de hielos, pero contienen una mezcla de minerales de alta temperatura 
junto a otros minerales de menor temperatura. Por consiguiente durante la agregación 
de materiales en esas regiones externas junto a los minerales más refractarios se 
incorporaron partículas de hielo en su estructura y, de manera más puntual, raros 
minerales hidratados que se diesen en el disco protoplanetario. La cantidad de 
agua presente en su estructura determinará su evolución composicional.  La acción 
de esta agua, hidratando los minerales, resultó determinante alterando la composición 
de estos, dando lugar a minerales secundarios: arcillas, óxidos, carbonatos,…



Condrita carbonácea


-









  Condritas anómalas

  Existen varias decenas de condritas cuya composición no permite clasificarlas en 
un grupo. Su origen parece estar marcado por diferentes procesos químicos-físicos 
que han dado lugar a estas diversas composiciones, produciéndose en el cinturón de 
Asteorides.


2) Diferenciados:

  Son el resultado de procesos de fusión parcial o total de sus cuerpos 
de origen. Es decir, estos cuerpos han sufrido diversas transformaciones en sus 
componentes originales. Proceden de cuerpos planetarios diferenciados y podemos 
distinguir tres tipos principales: rocosos (o acondritas), metalorrocosos y metálicos. 
Sus componentes son frutos de procesos metamórficos ocurridos en cuerpos de miles 
de kilómetros de diámetro. Aunque puedan mantener firmas isotópicas y químicas de los 
materiales primigenios, sus materiales están formados por minerales secundarios.














 



Acondritas:

 Son rocas formadas en la superficie de sus respectivos cuerpos planetarios. Las 
fuentes más importantes de acondritas descritas hasta la fecha son, de hecho, 
la Luna, Marte y Vesta. Podemos distinguir de qué cuerpo proceden estos meteoritos 
gracias a que la exploración espacial nos ha permitido estudiar estos cuerpos y su 
composición en detalle.
Estas rocas procedentes de cuerpos diferenciados están formadas por minerales 
recristalizados, es decir, por minerales característicos de los cuerpos de los que 
proceden. Como su origen es la corteza de los cuerpos, las acondritas poseen 
una composición marcada por diversos factores: la composición de los planetesimales 
que dieron lugar a los cuerpos de los que proceden, el lugar de formación, y el 
tamaño del objeto marcarán por ejemplo el tiempo en el que los materiales son 
sometidos a altas temperaturas promoviendo la diferenciación química. Un cuerpo 
planetario grande como la Tierra retendrá suficiente energía como para seguir activo 
durante miles de millones de años, pero uno como la Luna se enfriará en menos de 
quinientos millones de años.



Meteorito lunar Allan Hills 81005, perteneciente al grupo de las acondritas lunares












  Pero no pensemos sólo en la Luna y Marte como posible procedencia de estos 
meteoritos. Para empezar existen ciertos grupos de acondritas de naturaleza primitiva 
que deben proceder de objetos primitivamente condríticos pero que, por su composición 
y tamaño, debieron atravesar una fase relativamente breve de actividad magmática. 
También existen otro tipo de acondritas que poseen de grandes asteroides, pero 
que dada la gran cantidad de asteroides existentes es imposible determinar por el momento 
su procedencia exacta.



Vesta

















Meteoritos metalorrocosos:

  Proceden de asteroides grandes. Se componen aproximadamente 
50% de metal y 50% Silicato (más sulfuros), y se clasifican según las variaciones en esta 
proporción. Proceden de regiones del manto interno de los cuerpos diferenciados que 
debieron ser excavados en grandes impactos. Los meteoritos metalorrocosos más importantes 
son las palasitas  que contienen gran cantidad de olivinos de color verde, aunque pueden 
presentar otros colores, como el amarillo, el marrón o el dorado si han sufrido procesos 
de meteorización en la superficie terrestre.

Meteoritos metálicos:

  Proceden del núcleo de los cuerpos planetarios y se desprendieron 
a causa de grandes impactos. Estos meteoritos están formados por los materiales más 
densos que se conocen y que se consideran representativos de los que componen el 
núcleo terrestre.

El meteorito Gibeon está clasificado como metálico magmático tipo IVA. Fue encontrado en Namibia en 1836





Cita: http://www.astrofisicayfisica.com/2013/04/clasificacion-de-los-meteoritos.html

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